Peritajes psicológicos en el ámbito penal

Servicios de Psicología Forense y Mediación

Valoración del maltrato psicológico

El maltrato psicológico se puede haber producido en muchos ámbitos y de formas muy distintas, por ejemplo en el trabajo como acoso laboral o acoso sexual; en el ámbito académico en forma de bullying o acoso escolar; en el ámbito familiar como acoso de una pareja o expareja, familiar, amigo o vecino, u otros ámbitos análogos en los que se produzca maltrato.

Desde la psicología forense se puede actuar en caso de maltrato de dos formas mediante la emisión de un informe pericial:

  • Valorando y determinando los daños y secuelas emocionales que se han creado en una persona como consecuencia de la vivencia de la situación de maltrato psicológico. Para ello usamos instrumentos psicométricos con probada y contrastada evidencia científica y muy fiables. No es sencillo engañar a un test o a un cuestionario de personalidad; sobre todo porque suelen ir acompañados de listados de síntomas y de medidas destinadas a detectar la simulación.
  • Determinando si el contenido del relato que hace la persona de los hechos es parecido o congruente con un relato de víctima real que ha sufrido maltrato psicológico. Analizamos el contenido del relato sobre el maltrato que hace la persona, comprobamos la congruencia del relato con su expresión emocional por un lado y la relación existente entre su relato y el de otras personas que han tenido una vivencia similar.

Valoración del abuso sexual infantil

Desde la psicología forense podemos detectar y valorar si alguien menor puede haber sido víctima de un abuso sexual usando varias herramientas: Por un lado, podemos valernos de un análisis de su declaración en la que evaluamos la credibilidad de su testimonio a través de un protocolo estandarizado de análisis. Por otro lado, su conducta también puede presentar indicadores de la existencia de un abuso, y podemos explorarla y detectar estos indicadores. Con todos estos datos realizaremos un análisis exhaustivo y redactaremos un informe pericial para que pueda servir de prueba en el procedimiento.

Merece especial atención el análisis de la credibilidad del menor basándonos en su testimonio. Usando técnicas de análisis minuciosas y contrastadas en multitud de casos, se puede saber si un contenido de un testimonio es recordado como se vivió o como se aprendió a ser recordado. No es lo mismo vivir algo que aprender lo que hay que decir. Con eso y todo, la valoración de la credibilidad del testimonio del menor no es una tarea sencilla y, cuando sólo disponemos de su relato como prueba del abuso, los resultados suelen no ser concluyentes de forma significativa, algo que puede abrir la puerta a la solicitud de una revisión o contrainforme por la parte afectada.

La revisión de la metodología que ha llevado a la elaboración del informe pericial es también un cometido de la psicología forense. La valoración de hasta qué punto la historia ha sido inventada para que interfiera en un procedimiento de custodia de los menores, la falta de rigor metodológico en la recopilación o uso de los datos, pueden restar credibilidad al informe o invalidarlo. La redacción de una revisión del informe pericial o contrainforme bien documentado limita las conclusiones originales.

Son comunes las denuncias por abusos a menores en las situaciones de divorcio, como palanca que desnivele la balanza de la Justicia a la hora de otorgar la custodia o incluso para negar la patria potestad. Por eso es tan importante tener en cuenta que una pericial psicológica sobre un abuso a un menor es una prueba de peso en todo el proceso. Pero hay que tener en cuenta que la presentación de un informe pericial sobre un abuso sexual a un menor inicia un proceso penal que puede acabar en una pena de cárcel, por lo que, además de dicho informe, se debe contar con un abogado especialista en Derecho Penal; algo que parece una obviedad, pero teniendo en cuenta que suele haber un trasfondo civil de divorcio y custodia no es de extrañar que quienes lleven el caso lo sean en Derecho Civil.

Es fundamental anteponer a todo el bienestar del menor, y por eso todo el proceso de exploración y evaluación se realiza con la mayor discreción y respeto, en un clima de tranquilidad y confianza, con el fin de no provocarle un daño emocional añadido.

Valoración de la agresión sexual

Cuando una persona ha tenido una agresión sexual y decide presentar una denuncia e iniciar con ella la búsqueda de Justicia, debería apoyar su demanda en un informe pericial psicológico de parte que incluya el resultado de una evaluación exhaustiva de los daños psicológicos y posibles secuelas a causa de la agresión.

Para la evaluación de la víctima usamos varias herramientas (entrevista forense, cuestionarios, test) que pueden ser aplicadas en una misma sesión, con una duración aproximada de una mañana o una tarde. Recogemos brevemente la historia vital de la víctima desde su nacimiento hasta la actualidad. Evitamos la exploración de su vida sexual pasada y presente ya que no es relevante para la pericial. Cada persona es diferente y se enfrenta de forma diferente al recuerdo y al relato de hechos traumáticos, por lo que cuando llegamos a la exploración de lo que sucedió antes, durante y después de la agresión es importante que la persona se sienta lo más tranquila y abierta para recordar y relatar los hechos. La valoración de daños y secuelas siempre es en relación con el momento de la evaluación.

Cabe señalar que es común que haya una simulación de daño por parte de la víctima, pero, aunque es un error muy grande la simulación y hay que reflejarla en el informe pericial, esto no quiere decir que la agresión no se haya producido, simplemente quiere decir que la persona estar exagerando los síntomas para que se le haga más caso. Desde la sociedad se manda el mensaje de que una persona que ha pasado por una agresión sexual debe haber sufrido un cambio importante en su forma de relacionarse y de sentir; que debe sufrir y estar emocional y sexualmente muy afectada. Esto puede darse o no, y eso no quiere decir que la agresión no haya sido producida; puede seguir con su vida y con sus relaciones restringiéndose su daño a esferas parciales que le permitan salir adelante o bien puede hundirse en la más profunda de las miserias y cambiar estructuralmente su visión de la realidad.

Una persona acusada de agresión sexual puede pedir una pericial psicológica de parte que evalúe la credibilidad del testimonio de la víctima o una revisión del informe pericial psicológico, una contrapericial.