Peritajes psicológicos en el ámbito laboral

Servicios de Psicología Forense y Mediación

Valoración del acoso laboral o Mobbing

El acoso moral en el trabajo consiste en que uno o varios trabajadores realizan una serie de conductas de violencia psicológica o física de forma periódica, al menos una vez a la semana, durante más de un tiempo razonable, más de seis meses, sobre otra persona en el entorno laboral. Supone un riesgo sobre la salud de quien lo sufre a nivel psicosocial y a veces hasta físico. Es habitual que el acoso se produzca desde una posición jerárquica de superioridad, aunque también se da entre iguales y desde subordinados.

Cuando el acoso se produce desde el jefe a subordinado también se llama bossing, y tiene una peculiaridad, que a veces es estimulado o alentado desde la propia empresa con el fin de que el trabajador firme una baja voluntaria con lo que se ahorraría la indemnización por despido. En este caso es vital la pericial psicológica si se quiere probar su existencia porque a lo sumo desde la empresa no se hablará de acoso sino de conflicto entre partes.

Desgraciadamente no suele denunciarse esta situación, y esto sucede por varios motivos: falta de una vía establecida o protocolo antimobbing, el miedo a las represalias tanto en la propia empresa en el caso de que prospere como a la hora de cambiar de empresa, pensando que la denuncia es un punto en su contra, que no le contratarían por “crear problemas”. Por eso es habitual que quien sufre acoso laboral cambie de trabajo sin denunciar.

Desde la psicología forense podemos evaluar la situación psicosocial de acoso laboral y las repercusiones que éste ha tenido en la vida de la víctima usando para ello herramientas de diagnóstico probadas y fiables, redactando finalmente un informe que puede ser defendido ante la misma empresa o los tribunales.

Valoración de la baja laboral

La baja laboral la valora y otorga el médico de cabecera, un profesional de la salud aunque no necesariamente experto en evaluación psicológica. Las bajas fraudulentas son un problema para los empresarios, y las altas antes del tiempo necesario para superar un problema psicológico incapacitante para el correcto desempeño del trabajo también lo son para el trabajador. En ambas situaciones una evaluación pericial desde la psicología forense puede esclarecer la naturaleza y alcance de la baja que debería sufrir el trabajador y su estado en el momento de dicha evaluación. Una depresión, ansiedad con o sin ataques de pánico, exacerbación de síntomas psiquiátricos, además del tratamiento desde la psicología sanitaria y la psiquiatría, deberían ser evaluadas desde la psicología forense.

Valoración del acoso sexual

El acoso sexual es cualquier comportamiento, verbal o físico de naturaleza sexual que tenga el propósito o produzca el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimatorio, degradante u ofensivo. La conducta tiene que ser explícita, ya sea verbal, en gestos o en actuaciones; creando un ambiente ingrato u odioso por su gravedad. Esta conducta debe ser percibida como indeseable; en caso de que haya un consentimiento no habría acoso sexual.

No necesariamente todo acoso moral produce daños y secuelas morales en sus víctimas, pero eso no es óbice para su detección y demostración desde la psicología forense. La existencia probada de acoso moral es motivo suficiente para la rescisión indemnizada del contrato de trabajo, cese de las conductas que lo originaron o restauración de los daños y secuelas producidos por él.

Valoración del desgaste profesional o síndrome del Burn-out

Cuando se mantiene un nivel de exigencia ambiental alto durante un prolongado periodo de tiempo se puede producir un desgaste emocional y físico que, si no se detecta y trata, empezará por una alta insatisfacción laboral, pero paulatinamente irá afectando al resto de áreas de la persona creando posibles daños y secuelas a nivel social, familiar y personal.

Las señales de que nos estamos quemando pueden ser mal humor, bajo rendimiento o absentismo laboral, apatía, desesperanza, aburrimiento, dejadez en las funciones del trabajo.

La sintomatología puede llevar a la baja laboral, al incluir estrés, ansiedad y, en casos, depresión.

Desde la psicología forense podemos valorar el estado mental del trabajador y ver si tiene o no relación con el proceso laboral en el que está inmerso para, a partir de ahí, sacar conclusiones y recomendaciones en un informe.