Peritajes en trastorno del espectro alcohólico fetal TEAF, FASD

¿Qué es el TEAF o FASD?

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF), conocido internacionalmente como Fetal Alcohol Spectrum Disorder (FASD), es una condición neurodesarrollativa permanente derivada de la exposición prenatal al alcohol. Se caracteriza por alteraciones cognitivas, ejecutivas, conductuales y adaptativas que pueden afectar significativamente la autonomía personal, la toma de decisiones y la responsabilidad legal.

En el ámbito jurídico, la correcta identificación del TEAF requiere una valoración psicológica forense especializada, capaz de relacionar el funcionamiento neuropsicológico de la persona con su conducta en contextos legales específicos.

Importancia del peritaje psicológico en TEAF

La evaluación pericial en casos de TEAF no se limita a un diagnóstico clínico. Su finalidad es establecer la relevancia jurídica del funcionamiento psicológico, respondiendo a preguntas clave como:

  • Grado de comprensión de los hechos.
  • Capacidad de autodeterminación.
  • Influencia del trastorno en la conducta.
  • Competencia para participar en procedimientos judiciales.
  • Necesidad de apoyos legales o tutela

Peritos Psicología Forense ofrece evaluación pericial experta en TEAF/FASD, integrando criterios clínicos actuales, metodología neuropsicológica y análisis jurídico-forense.

TEAF: discapacidad y capacidad de obrar.

A la hora de valorar el grado de discapacidad es aconsejable tener un informe pericial especializado. Este informe debe recoger todas las posibles facetas en las que el desempeño se encuentre mermado en la persona. Con la presentación de este informe se puede conseguir que el organismo oficial correspondiente plasme por escrito, en el certificado de discapacidad, toda la sintomatología dotándola de entidad jurídica. Es decir, haciendo visible ante el mundo lo invisible a simple vista: Su discapacidad.

A veces va a ser necesaria la modificación de la capacidad de obrar de la persona con TEAF. Se puede pedir la prórroga de la patria potestad cuando el menor alcanza la mayoría de edad, al no considerarle con la madurez suficiente como para asumir su autocuidado y autogestión. Si la persona es mayor de edad se puede solicitar la incapacitación. Para ambos casos un informe psicológico forense expondrá a quien tiene que decidir como tutor. Asimismo incluirá cuál es la situación psicológica en ese momento de la persona evaluada y así se podrá obrar al respecto con todos los datos necesarios.

Las limitaciones de estas personas pueden solaparse con juicios de valor.

  • Sus torpezas valorarse como vaguería.
  • Su impulsividad como violencia.
  • Su distraibilidad como maldad.

El TEAF no se ve a simple vista y necesita ser visibilizado para poder ser tenido en cuenta. Aquí tiene mucho que decir la psicología forense.