Peritajes psicológicos en el ámbito familiar

Servicios de Psicología Forense y Mediación

Valoración de violencia en el ámbito familiar

Desde la psicología forense se puede visibilizar la posible existencia de violencia dentro del entorno familiar. Esta violencia puede darse entre padres e hijos en una u otra dirección, incluyendo maltrato económico, psicológico o físico; entre todos los miembros de la familia y en todas direcciones, familias violentas que tienen naturalizado el uso de la violencia en su cotidianidad; violencia de género en el que se ejerce violencia sustentada en su género contra la mujer; y también violencia ejercida desde la mujer contra su pareja o expareja a nivel económica, psicológica o física.

En la evaluación de la violencia en el ámbito familiar se analizan los hechos violentos y cómo afectan a cada miembro de la familia por medio de entrevistas forenses y pruebas psicométricas, test y cuestionarios, con gran sensibilidad y fiabilidad. Con esta valoración se emite un informe pericial que informa de los daños causados por la violencia en el ámbito familiar y sus posibles secuelas psicológicas.

Elaboración de informe psicosocial

Este informe suele utilizarse bastante en procesos de separación, divorcio, custodia y modificación de medidas adoptadas en relación con los menores. Puede ser realizado desde la psicología forense o desde el trabajo social y consiste en recoger todos los datos obtenidos de los miembros de la familia por medio de entrevistas y otras herramientas para poner a disposición del Juez nuestras conclusiones sobre las relaciones entre los miembros de la familia, la capacidad de cuidado de cada progenitor con los menores y su adecuación para atenderles.

Este informe puede hacerse de oficio desde el equipo de valoración psicosocial del Juzgado o a instancia de una parte desde un servicio de psicología forense privado.

La evaluación suele llevarse a cabo con cada miembro de la familia de forma individual y presencial realizando entrevistas en referencia a la historia de cada miembro y su dinámica familiar, en un segundo momento se pasan cuestionarios destinados a profundizar y tener datos más objetivos y medibles sobre cuestiones de interés relacionados con el caso, que van a justificar y avalar las conclusiones finales de la pericial. Entre otros aspectos, estos test miden variables de personalidad de los padres que supongan algún riesgo para los menores, las necesidades de los niños, la percepción de los niños de su núcleo familiar, las relaciones que se establecen en el núcleo familiar, la capacidad parental para cuidar a los niños, o los estilos de crianza de los progenitores.

Los test que se usan para la elaboración de un informe psicosocial son bastante conocidos y de relativo fácil acceso. Esto puede hacernos pensar que si se estudian los cuestionarios responderán adecuadamente como si fuera un examen. Nada más lejos de la realidad, no existen respuestas buenas ni malas y miden un estilo de conducta, pero también el falseo de respuestas por deseabilidad que invalidaría la prueba y en vez de ser un dato que apoye al progenitor, le perjudicaría al invalidar la prueba por manipulación.

Puede darse el caso de que haya una disconformidad con el informe psicosocial por alguna de las partes, entonces es posible pedir una revisión de los datos en los que se ha basado el informe mediante la realización de una contrapericial que confirme o ponga en entredicho lo fiable que fue la pericial original.